HUMOR SERIO Y HUMORISTAS INVOLUNTARIOS

 

 Artículo de Lazaro Covadlo en “El Mundo” del 15.08.06

 

 Por su interés y relevancia he seleccionado el artículo que sigue para incluirlo en este sitio web.

 

Querido Rafa: ¿Tú sabías que la Asociación de Mujeres Periodistas de Cataluña que otorga premios al comportamiento mediático políticamente correcto, le ha conferido el Premi Card, es decir, le ha tirado un cardo, a Toni Soler porque en uno de sus programas de radio «no reflejaba una imagen digna de los personajes femeninos de ficción, ni el número de invitadas era paritario»? Después de enterarme de esto llegué a la conclusión de que estas mujeres periodistas son unas campeonas del humor o, en caso contrario, alguna otra cosa.

Después de todo el guirigay habido en este país con el rollo del Estatut, las voceadas reflexiones sobre las esencias identitarias; el misterioso 3% de no se sabe qué, o en todo caso no se ha dicho claramente qué; los esfuerzos «pacifistas» de Carod-Rovira en Perpiñán y todo el ruidoso cacao de los últimos dos años, aquí todo el mundo es humorista. Todo el mundo es humorista o, sino, alguna otra cosa.

Vista así la situación, he llegado a pensar que en el ámbito de nuestra autonomía el único tipo serio es Toni Soler. Lo demás es puro humor o acaso alguna otra cosa.

Intentaré explicarme: Hace un montón de años vi en mi ciudad natal unas pintadas con la leyenda Silo es bueno. El tal Silo era un aspirante a gurú político-esotérico, y yo me dije que la frase con la que se intentaba promocionarlo tenía mucho humor, ya que en caso contrario debía de constituir una superlativa estupidez. Así pues, como me chifla el humor, acabé integrándome en la secta. Me equivoqué: una vez allí pude averiguar que en el seno de la misma reinaba la estupidez más absoluta. No había humor y, acaso sí, alguna otra cosa. Claro está que yo mismo no debía de ser el colmo de la lucidez en aquellos tiempos, habiéndome metido allí.

A lo que iba: que a mi entender, entre tanta estupidez reinante uno de los pocos tipos serios, aparte de Albert Boadella, es Toni Soler. Ambos manejan el vehículo del humor, y lo hacen muy en serio. Es decir, con mucho humor e inteligencia.

La parodia política es un bálsamo cuando rige la crispación, y Toni Soler la puso en práctica en aquel programa titulado Mire usted y asimismo en Manos limpias, el magazín de TV3 de Julia Otero, aunque hay que reconocer que siempre lo tuvo fácil gracias al humor involuntario de los personajes políticos que él presenta.Claro que lo tiene fácil, ya que ciertos políticos son grandes humoristas involuntarios, o acaso otra cosa. Ahora, con ese desternillante espacio llamado Polonia, escenografiado con estética soviética, Soler vuelve a reincidir en el mejor humor, y ésto, querido Vallbona, es algo muy serio, y no es ninguna otra cosa.