CIUTADANS SE APARTA DEL «DOGMA IZQUIERDA-DERECHA» Y SE CENTRA EN «IDEAS Y VALORES»

 

 

El congreso fundacional eligió a Albert Rivera, un abogado de 26 años, presidente del partido / El Partit de la Ciutadania se constituye en alternativa al nacionalismo para las elecciones autonómicas / «Algunas encuestas hablan de un apoyo del 3,5%, pero puede aumentar», dice su nuevo presidente

 

 Informe de Daniel G. Sastre en “El Mundo” del 10.07.06

 

 Por su interés y relevancia he seleccionado el artículo que sigue para incluirlo en este sitio web. 

 

 

BELLATERRA.- Un joven de 26 años es la nueva cara de Ciutadans-Partit de la Ciutadania. Albert Rivera, un desconocido abogado residente en Granollers, fue elegido ayer presidente de la formación política antinacionalista. Aún no está decidido, sin embargo, que encabece la lista para las autonómicas de octubre.

Fuentes del partido no descartaban ayer que se pudiera convencer a Albert Boadella o Arcadi Espada, pero Albert Rivera tiene muchos números para ponerle cara a los carteles electorales.

Durante el fin de semana, en el congreso fundacional de la formación, se decidieron otros asuntos primordiales. Se decidió, ya el sábado, que la marca electoral será Ciutadans-Partit de la Ciutadania -en catalán o en castellano-, se votó la composición del comité ejecutivo -donde, además de Rivera, figura el profesor de Filosofía Antonio Robles como secretario general- y se definió la línea que seguirá la formación. «Huiremos del dogma izquierda-derecha.Queremos ser el partido de las ideas y los valores, aunque es cierto que nuestros objetivos pueden ser progresistas», afirmó Rivera.

Ninguno de los más emblemáticos miembros de la plataforma Ciutadans de Catalunya se han integrado en la dirección de la nueva formación.Del manifiesto fundacional Por un nuevo patido político en Cataluña, suscrito por 15 intelectuales catalanes, sólo sobrevive Teresa Giménez Barbat. Sin embargo, Rivera aseguró que los nombres ilustres del partido, que han tenido una participación muy activa durante todo el fin de semana, contarán con una gran presencia durante la campaña electoral. Además, se estudia crear una fundación «para difundir los derechos de los ciudadanos» en la que sí tomarán parte activa tanto Boadella como Espada o el catedrático Francesc de Carreras.

En el horizonte están las elecciones de octubre. «El objetivo es conseguir representación parlamentaria, y las autonómicas son la prueba de fuego. Algunas encuestas hablan de un apoyo cercano al 3,5% del electorado, pero creemos que ese porcentaje puede aumentar significativamente después de la constitución del partido», advirtió Rivera. «Éste es un proyecto a largo plazo», añadió, por lo que no descartan presentarse también a las municipales de la primavera de 2007.

En cuanto a los objetivos políticos, el nuevo partido estaba ultimando ayer su ideario, pero su presidente adelantó que «se está trabajando en programas políticos que vayan más allá del nacionalismo». «Nuestra crítica al nacionalismo se basa en que no se ocupa de los temas sociales. Nuestros valores básicos son la libertad y la igualdad de las personas por encima de lenguas y banderas, y el rechazo a cualquier carácter identitario», abundó Rivera.

También el secretario general, Antonio Robles, quiso describir el caldo de cultivo donde ha crecido el nuevo partido político.«En una sociedad democrática rigen unas formas que en Cataluña a veces se han desasistido. Nos referimos a que se usan determinados recursos que a veces recuerdan a conceptos puramente antidemocráticos», explicó, recordando las agresiones que Ciutadans ha recibido en algunos de sus últimos actos políticos.

El ambiente en el hotel de Bellaterra donde se celebró el congreso fundacional era de euforia contenida. «Mucha gente decía que era imposible lo que hemos conseguido: crear un partido de ciudadanos», resumió Albert Rivera. «Ahora las elecciones se presentan difíciles.A nadie le gusta que haya un partido al que no se puede comprar su silencio».

APOYOS

Un proyecto político para toda España

BELLATERRA.- El nombre del presidente y posible candidato de la nueva formación no ha sido la única novedad del congreso fundacional.El fin de semana también se decidió otra cosa importante. El proyecto de Ciutadans-Partit de la Ciutadania ha saltado las fronteras catalanas para extenderse a nivel estatal. Su presidente lo argumentó ayer diciendo que han tenido una gran acogida en autonomías como la madrileña o la andaluza. «Sólo hemos abierto una puerta jurídica a tener representación en otros sitios de España», afirmó Rivera. Sin embargo, la nueva formación «mantendrá con Cataluña una especial relación en atención a su origen».De hecho, muchos de los 370 delegados presentes en el congreso provenían de fuera de Cataluña.

En cuanto al funcionamiento del partido, se decidió que quedará estructurado en un comité ejecutivo, un consejo general, un comité de garantías y 50 agrupaciones divididas en 46 territoriales, tres sectoriales y una digital, dedicada a Internet.

Las líneas de actuación, según esbozó ayer Albert Rivera, serán dos. En primer lugar, harán bandera de su crítica al nacionalismo.Pero tampoco olvidarán otras carencias que, a su juicio, tiene la forma tradicional de hacer política, tanto en Cataluña como en el resto de España. «La gente se empieza a rebelar contra determinadas cosas», dijo.

«El nacionalismo tiene que ir a menos»

Encarna García, de 57 años, es simpatizante de la nueva formación.Ayer, en el congreso, opinaba que «el nacionalismo tiene que ir a menos, porque está haciéndonos daño». Esta auxiliar de clínica apuesta por un partido que «ofrezca pluralidad» como antídoto a quienes han gobernado Cataluña.

«La izquierda, antes, era internacionalista»

«Hay cierta culturilla de fondo que opina que el nacionalismo es izquierdista. No es así. Antes, en mayo del 68, la izquierda era internacionalista, buscaba derribar las fronteras. La izquierda y la crítica al nacionalismo son dos cosas que se complementan», opina Damián Gil, médico de 29 años.

«Tienen que votar los que se abstienen»

Francisco Lapuerta, profesor de Filosofía de 43 años, está de acuerdo con que el nuevo partido «debe dar cabida a todas las sensibilidades ideológicas». Por ello, le parece bien no mencionar en el ideario «los conceptos de izquierda y derecha». «Hay que intentar que voten los que se abstienen», dice.

«Una obligación para los demócratas»

Como representante de la agrupación madrileña de Ciutadans, Fernando Landecho (arquitecto, 45 años) cree que apoyar al nuevo partido es «una obligación para los demócratas». «El nacionalismo asfixia derechos, sobre todo en Cataluña y en el País Vasco», aseguró durante el congreso.

«Surge para evitar los últimos pactos»

Maite Nolla, abogada de 26 años, fue escogida miembro del comité ejecutivo que dirigirá el Partit de la Ciutadania. «Ni izquierdas ni derechas. Este es un proyecto que surge para evitar los últimos pactos electorales. También para acoger a los ciudadanos que no se sienten representados», afirma.

«Los socialistas se están equivocando»

«Siempre he sido de izquierdas», dice Esperanza Molina. Esta comerciante de 51 años cree, sin embargo, que el nuevo partido «debe aceptar a gente de todo el arco ideológico». «Pero lo fundamental, evidentemente, debe ser el no nacionalismo. Los socialistas se están equivocando», opina.