LA OCLOCRACIA DE LAS IZQUIERDAS

Artículo de Biante de Priena en “Ciudadanos en la Red” del 22 de junio de 2010

Por su interés y relevancia he seleccionado el artículo que sigue para incluirlo en este sitio web.

 

 

 

¿Investigar los del Frente Popular, Paracuellos por ejemplo, lo es?

 

"La propaganda es en las democracias, lo que la coerción en los estados totalitarios". Noam Chomsky

 

Las izquierdas no pueden ser democráticas, siempre tienden al totalitarismo de forma perversa, porque no aceptan la pluralidad, ni la libertad, ni la justicia, ni la igualdad, ni al ser humano como entidad diferenciada y única. Tampoco admiten otra creencia que la suya, ni otra creación que la fundamentada en su creencia dogmática, única doctrina financiada desde el Estado con el dinero público.


Las izquierdas viven en la crítica a lo existente, pero sin ofrecer otra alternativa que la de volver a creer en los Reyes Magos "rojos" o en el Estado Providencia, que para los efectos es lo mismo, las izquierdas crean pobreza acabando con la riqueza, porque en realidad crean otra riqueza, la de los suyos, a costa de empobrecer a los otros.


Las izquierdas son la mayor estafa ideológica de la historia humana, un invento que ha servido para que los más desaprensivos dictadores, apoyándose en las muchedumbres más ignorantes y confiadas, se hayan convertido en tiranos ecuestres en las democracias menos avanzadas, como las latinoamericanas o la española. A su sombra han crecido las burocracias del Estado con miles de inútiles contratados por el mero hecho de ser afines, sin contrastar ni siquiera sus capacidades para ocupar los puestos que detentan en las instituciones.


Las izquierdas subvierten el Estado de Derecho, contaminan la justicia con sus planes de salvación y asfixian la libertad con su manipulación de los medios de comunicación por la propaganda. Las izquierdas son una estafa pública permanente a los ciudadanos, presumen de redistribuir la economía más justa, pero lo único que hacen, al igual que ocurrió en la Unión Soviética y los países del Telón de Acero, es llenar el Estado de incapaces que bloquean, gracias a su demostrada ausencia de inteligencia, cualquier alternativa de futuro para un país. Si se quiere hundir una economía, no hay nada como formar un Gobierno de izquierdas. En los países más importantes de Europa no gobiernan las izquierdas. Sólo en España, Portugal y Grecia que son las economías más vulnerables lo hacen. Europa tiene un grave problema con las izquierdas.


¿Cuánta gente conocen de izquierdas que ha mejorado su vida desde que está en la política y cuántos conocen que hayan perdido algo o empeorado su situación por estar en política? Lo mismo sirve para las derechas, por supuesto. Los españoles tienen que desengañarse de una vez con las izquierdas, una legión de oclócratas que se aprovechan de la ingenuidad de los ciudadanos.


Las izquierdas se han apoderado del lenguaje, para convertir a los sindicatos de clase en los únicos representantes de los trabajadores, a las feministas en las únicas representantes de las mujeres, a los de la memoria histórica en los únicos representantes de las víctimas de la guerra, a los del cambio climático en los únicos representantes responsables del planeta, a los de la Alianza de las Civilizaciones en la única opción “democrática” de afrontar el conflicto entre las culturas, a los del PSOE e IU a los únicos que velan por el pueblo, sobre todo por los más desfavorecidos. A los terroristas de ETA en hombres de paz. A los artistas del pesebre de la SGAE en unos luchadores rebeldes. A las asociaciones de vecinos en los vecinos. A las ONG subvencionadas en héroes de la fraternidad mundial. A los que salen a la calle para protestar en los que tienen razón. A los que nos arruinan en genios de la economía mundial. A los que mienten descaradamente sobre lo que somos los españoles en los portavoces de una alternativa de modernidad.

Verán ustedes todo eso que les cuentan es un mito, una auténtica patraña construida con propaganda que permite a los representantes de las izquierdas vivir como nunca podrán vivir sus votantes. Las derechas son perniciosas, es cierto, huelen a alcanfor, raigambre y antigüedad, pero no mienten, las izquierdas sí lo hacen, siempre y en toda circunstancia, porque su supervivencia depende de lo que hacen creer a sus inocentes votantes, habitualmente los menos formados y más pobres en nuestra sociedad, precisamente de los que nadie con mínima ética debería aprovecharse. ¿Cuántos votantes del PSOE ha enviado Zapatero al paro, al desahucio y la ruina? ¿Cuántos jóvenes que han votado al PSOE, creyendo en lo que dicen, van a encontrar trabajo fijo antes de 20 años? ¿A quién pueden reclamar los pensionistas, los que han perdido su trabajo, los que tienen un ERE encima, los funcionarios que han confiado en ZP y ahora ven como se precariaza su situación económica? ¿A quién vamos a reclamar los españoles que vemos reducido nuestro sueldo, al tiempo que se incrementan los impuestos? Zapatero debería dimitir de forma inmediata si fuera mínimamente responsable, por mentir a los ciudadanos y destrozar el curso de sus vidas, por ser un incapaz con ínfulas de mesías, pero su enorme soberbia se lo impide.


No me caen bien las derechas por qué representan la continuidad de la opresión y los privilegios, pero no soporto a las izquierdas, porque haciendo lo mismo que las derechas, todavía se permiten dar lecciones de moralidad a todo el mundo. En este país tenemos unos políticos que los ciudadanos no nos merecemos, y me da igual que sean de derechas o de izquierdas, al final son lo mismo, hacen lo mismo y buscan lo mismo, quedarse con el negocio de la política para vivir magníficamente a nuestra costa, promocionando a los suyos a los lugares que jamás podrían alcanzar si tuvieran que competir con la realidad que nos evalúa cada día, como hacemos usted y yo sin ir más lejos.

¿Por qué debemos aceptar el regreso al feudalismo que nos imponen los oclócratas si vivimos “supuestamente” en una democracia? ¿Qué hacen los jueces de este país y sobre todo los fiscales que pagamos todos, que no envían a la cárcel a todos los que se aprovechan del Estado? ¿Por qué tenemos que convertirnos los ciudadanos en servidores de sus memeces, cuando lo acordado es que ellos sirvan a nuestros interese comunes y compartidos?

La democracia en manos de ignorantes, irresponsables y pasotas, votantes y elegidos, se convierte también en un sistema perverso, en el que la demagogia del tirano que ocupa el poder es la ley suprema. La única alternativa es que los ignorantes dejen de serlo, pero eso no va a ocurrir, porque mientras exista en el poder un Gobierno de izquierdas procurará tender un velo sobre sus votantes, que les haga pensar que está luchando por sus derechos, mientras impide que puedan decidir por sí mismos con su propio criterio. Este es el único problema al que se enfrenta la democracia española, que las izquierdas insisten en transformar en una oclocracia a la medida de sus intereses.

Así son las izquierdas, cuando todos ganamos pierden las elecciones (y a sus representantes se les acaba el chollo), por lo tanto para que sigan ganando las elecciones, todos tenemos que perder. Los españoles trabajamos para mantener a los que nos explotan, los nuevos caciques de izquierdas, los liberados sindicales, los artistas comprometidos, los solidarios vocacionales, todas esa "buena gente" que no da palo al agua, porque tiene que hacer cosas más importantes, como salvar el mundo de sí mismo (y sentirse héroes a nuestra costa), mientras nos siguen arruinando. Y encima se enfadan cuando no les mostramos nuestra gratitud eterna. Si quieren financiar "sus cruzadas" que las paguen con su dinero (como hacemos los demás) y no con el dinero público que es de todos, no suyo.