COLABORADORES Y DETRACTORES ANALIZAN LAS CLAVES DE UPYD:

 

LAS CLAVES DEL PARTIDO

Mikel Buesa sobre UPyD: "Somos pequeños pero bien organizados"

Por Alberto López Marín en “El Imparcial” del 18-4-09

Con un breve comentario al final:

NI UN ATISBO DE CRÍTICA

Luis Bouza-Brey, (20-4-09, 9:00)

Aún no ha cumplido dos años UPyD y ya cuenta con representación en el Congreso de los Diputados y en la Cámara de Vitoria. Dos estrechos colaboradores de Rosa Díez analizan para EL IMPARCIAL las claves del partido y de la líder que no conocemos. Otras fuentes hablan de "oportunismo" y de "gran campaña de marketing". ¿Qué hay de cierto en el "fenómeno" UPyD?

 

Unión Progreso y Democracia fue inscrito en el registro de partidos del Ministerio del Interior el 26 de septiembre de 2007. Su nacimiento se produjo en mayo, en San Sebastián. Allí se reunieron 45 personas -procedentes del liberalismo, el socialismo o los movimientos ciudadanos- para debatir la necesidad de constituir una formación que combatiera aquellos cabos sueltos que PSOE y PP, enfrascados en la crítica y la descalificación, no abordaban.

La política antiterrorista de Zapatero en la legislatura 2004-2008 y su denominado “proceso de paz” movieron del asiento a Rosa Díez, que decidió abandonar el PSOE y ligar su futuro a un nuevo y arriesgado proyecto. Entre sus promotores se encuentran, asimismo, entre otros, el filósofo y ex portavoz de la plataforma ¡Basta ya! Carlos Martínez Gorriarán y el catedrático y ex presidente del Foro de Ermua Mikel Buesa, con los que ha hablado EL IMPARCIAL.

En marzo de 2009, UPyD puede felicitarse por contar con una diputada nacional y un representante en la Cámara de Vitoria, Gorka Maneiro. En las últimas elecciones autonómicas, celebradas el pasado 1 de marzo en Galicia y el País Vasco, UPyD obtuvo un 2,6 y un 2,3 por ciento más de votos en estas comunidades que en las generales, respectivamente.

Carlos Martínez Gorriarán cree que UPyD se sirvió del vacío que los dos principales partidos dejaron en determinadas materias, entretenidos en el cruce de reproches en una pasada legislatura marcada por la tensión. “Es un partido que recoge una serie de demandas políticas que estaban muy extendidas en la sociedad y que ningún partido recogía”, dice el miembro del Comité de Dirección a este periódico, quien niega que hayan quitado votos a nadie. “Los votos no son de nadie, aunque los partidos tradicionales actúen como si fueran de su propiedad. Nos ha votado gente de un espectro muy amplio, incluida la juventud y la abstención”. Mikel Buesa enfatiza la capacidad de comunicación del partido: “Somos pequeños pero bien organizados, muy ágiles y con un programa y discurso fácil de entender, que no se queda en la superficie de las cosas”.

La juventud del partido obliga a un debate que vaya puliendo sus posturas en determinadas materias. Tanto Martínez Gorriarán como Buesa reconocen que en el seno de la formación se discute mucho debido a su heterogeneidad. “Todos los debates que hemos tenido han sido intensos, sabemos que no podemos evitar el conflicto pero nos empeñaremos en que no se busque la aniquilación de nadie ni de ninguna idea”, dice Gorriarán. Por su parte, Buesa opina que UPyD tiene “una definición esencial” que todos comparten pero sobre la que se va tallando una “doctrina” a medida que se plantean problemas concretos. “Hay discusión y, como es lógico, no todos opinamos igual, pero sí que vamos en la misma dirección”, matiza el catedrático.

Rosa Díez y el don de la ubicuidad


Después de un año en la Cámara Baja, Rosa Díez ha sabido hacerse notar en el hemiciclo y suyas han sido las más duras críticas hacia el Ejecutivo. Su mensaje, su tono y su semblante se coordinan como los engranajes de un reloj suizo, y nadie puede dudar a estas alturas de que se trata de una líder poco habitual en política. El propio Martínez Gorriarán, amigo personal de Díez, reconoce que es una política “rara” por su “capacidad para multiplicarse y por dar más guerra ella sola que el resto de grupos parlamentarios juntos”. El filósofo y fundador de UPyD destaca además de Díez su “capacidad de trabajo y concentración”. Superados todos los pronósticos, Díez pelea cada día en la Carrera de San Jerónimo, en la calle junto a manifestantes o en los medios por hacerse ver.

“Esto de que parezca enfadada con Zapatero no creo que sea un sentimiento permanente, a veces la política tiene su representación, y cuando se le dice al presidente que lo hace mal hay que decírselo con seriedad”, aclara Mikel Buesa. Como primer fruto del trabajo de Díez, el escaño en el País Vasco. “La presencia de Rosa Díez en el Parlamento nos ha abierto canales de comunicación y a su carisma y cercanía con la sociedad debemos mucho de lo que tenemos”, reconoce el catedrático.

Efectivamente, fuentes de otros grupos parlamentarios consultadas por este periódico -UPyD pertenece al Mixto- hablan de empatía, de destreza y de mano izquierda, de una líder con gran capacidad comunicativa y negociadora. Frente al espíritu combativo que demuestra desde su escaño o en el estrado, en los despachos, dice Buesa, “sabe relacionarse con gente que se mantiene en las antípodas ideológicas” de UPyD.

Los miembros del comité de Dirección a los que ha tenido acceso EL IMPARCIAL matizan que Díez no discrepa tanto de los postulados del PSOE como de los de Rodríguez Zapatero, uno de los detonantes de su marcha del partido que, no obstante, venía cocinándose bastante tiempo atrás. Conversaciones informales mantenidas con miembros de UPyD tiempo antes de las generales confirmaron que, lejos de su descontento con el presidente, Díez es una persona que no se aferra a un asiento ni permanece callada cuando algo no le gusta. Este hecho, sumado a su capacidad emprendedora y a un puñado de amigos que compartían esa extraña mezcla de desencanto y ambición por una nueva forma de hacer política, gestó el partido de color rosa. Por último, Buesa no quiere pasar por alto su capacidad de aprendizaje: “No hay más que ver cómo ha sido capaz de aprender de asuntos económicos mucho más que el presidente del Gobierno, y eso que Zapatero lleva cinco años gestionándolos”.

¿Fenómeno o "efecto gaseosa"?


Toda hipótesis goza de seguidores y férreos detractores, y UPyD no es la excepción. Este periódico ha pulsado la opinión de algunos diputados y fuentes en el Congreso que, si bien alaban el mérito de Díez y de su partido, ven detrás de sus figuras "oportunismo" y "cierta dosis de demagogia". Todos los contactos consultados confirman un trato "cordial" con esta formación en el seno de la Cámara Baja. En concreto, fuentes del Partido Popular definen la relación con esta formación como "la normal y habitual entre los grupos que forman parte de una misma institución". El Partido Nacionalista Vasco recuerda a Díez en su etapa de consejera de Turismo del País Vasco, y destaca que su campaña "Euskadi, ven y cuéntalo" es "la mejor campaña de imagen que se ha hecho jamás" de la región.

Sin embargo, otros contactos ven en Rosa Díez a una líder que ha aprovechado "la falta de liderazgo en el PP" y que, gracias a este hecho, ha cosechado votos de la derecha -no obstante, el PP obtuvo más votos en 2004 que en 2000-. Algunos diputados subrayan que la líder de UPyD "sólo habla de dos o tres temas" de todos los que se abordan a diario en el Congreso, en referencia a la lucha contra el terrorismo, la crisis o los nacionalismos. En lo que coinciden estas fuentes con Martínez Gorriarán y Buesa es en la "capacidad de comunicación" de Díez y en su "éxito mediático", gracias al que ha logrado no ser una diputada más de los 350 que componen el hemiciclo.

Futuro y País Vasco


UPyD ha superado en más de un dos por ciento su porcentaje de votos en Galicia y País Vasco y, en el caso de la segunda comunidad, ha sentado en su Cámara a Gorka Maneiro, un joven valor que jugará un papel en Vitoria “muy parecido al que jugamos en el Congreso de los Diputados, una voz crítica”, afirma Martínez Gorriarán, “con la enorme diferencia de que en el Parlamento nacional tenemos a una diputada de 350 y, en el País Vasco, a uno de 75”.

La formación de Rosa Díez se decanta por no establecer lazos férreos con ninguna formación en Vitoria, aunque están dispuestos a escuchar a todos “y si el PNV propone algo que consideramos bueno para el País Vasco, tendrán nuestro voto”, afirma el ex portavoz de ¡Basta Ya!

Respecto al apoyo a la investidura de Patxi López, Gorriarán y Buesa remiten al discurso que el socialista presente el día de la votación, “pero tal y como están las cosas, apunto que es posible que no podamos votarle porque no parece que él quiera nuestros votos”, matiza Buesa, quien no ve a López dispuesto en este momento a abordar cuestiones “fundamentales” y de “alternativa” al “régimen nacionalista” que ha gobernado hasta hace pocas fechas el País Vasco.

Breve comentario final:

NI UN ATISBO DE CRÍTICA

Luis Bouza-Brey, (20-4-09, 9:00)

Aquí tenemos la versión oficialista de UPyD, pero no aparece ni un atisbo de crítica a un partido inconstitucional e ilegal, que ha incumplido durante dos años la Constitución y la Ley de Partidos Políticos; cuyos dirigentes han impulsado una política autoritaria, dirigida a crear una militancia aborregada y servil ante las decisiones del Consejo de Dirección, eliminando cualquier atisbo de crítica; un partido carente de la más mínima democracia, en el que los cargos dirigentes en el ámbito central y local han sido autoelegidos por un núcleo reducido del Consejo de Dirección, que ostenta todo el poder y el control; un partido que además de inconstitucional e ilegal limita el poder constituyente del I Congreso, privándole de decisión en el contenido de las ponencias de ideario y en el diseño de los órganos de dirección; un partido en el que el máximo responsable de organización les dice constantemente a los militantes que el que discrepe se vaya; un partido que proclama la Regeneración Democrática para la sociedad española pero la proscribe de puertas adentro; un partido en el que los miembros del Consejo de Dirección pretenden perpetuarse en el cargo, reduciendo a tal fin la capacidad de Renovación y Regeneración que un Congreso democrático podría decidir. Un partido, en definitiva, que ha defraudado las esperanzas de Regeneración Democrática de la sociedad española, y estafado a sus afiliados, imponiendo una dictadura interna que ha esterilizado cualquier expectativa de funcionamiento democrático de la organización.

Esta es la crítica que se echa en falta en el interior del partido y en este informe de “El Imparcial”.