TIRANDO DEL HILO DE ARIADNA: ELECCIONES Y PACTOS EN CAMINO HACIA LA REFORMA CONSTITUCIONAL.

 

Luis Bouza-Brey, 23-5-15

Publicado tambin en Plaza Moya

 

 

 

 

 

Ariadna se enamor de Teseo y le regal un ovillo de hilo que al seguirlo le sirviera de gua, cuando aqul acudi a Creta y entr en el laberinto para acabar con el minotauro.

 

Los espaoles tendremos que encontrar el ovillo y tirar del hilo, a fin de conseguir Regeneracin y Estabilidad del sistema poltico, desde las elecciones de maana hasta despus de las generales prximas, de finales de ao.

Con mucha cautela, pues la incertidumbre es muy alta, dadas la carencia de datos fiables sobre la voluntad popular, y la probablemente muy elevada complejidad de los resultados de aqulla en Municipios, Comunidades Autnomas y Cortes Generales, voy a intentar trazar un mapa del laberinto espaol, encontrar el ovillo de Hispania, y tirar del hilo para seguirlo hasta alcanzar un deseable horizonte abierto.

 

Uno parte de una visin estratgica derivada de la conclusin de que existe una crisis institucional bsica del Rgimen del 78, debida a la obsolescencia del rgimen electoral vigente, a las deficiencias y perversin del modelo de Estado Autonmico diseado en la Constitucin, y a la disfuncionalidad de la funcin jurisdiccional espaola, instrumentalizada por los partidos polticos, y atascada por la falta de recursos y la inadecuacin de las leyes procedimentales a las necesidades del mundo actual.

Si a ello le aadimos la falta de renovacin del modelo econmico-social espaol, bloqueado por las dinmicas del boom especulativo de dcadas anteriores, la crisis de la actual, la corrupcin, y la inoperancia mortecina del sistema cultural y educativo, la resultante sinttica de todos estos factores es esta situacin agnica del Rgimen del 78, asfixiado por su falta de renovacin y sus crisis de representacin, participacin, e integracin, que lo conducen a una crisis global de legitimidad que exige de manera perentoria su reforma.

A mi juicio, esta reforma ha de tener rango constitucional y global, si se desea superar con firmeza el desfase, y abrir un perodo de desarrollo poltico estable y continuado del pas, duradero por dcadas.

Aunque tambin se puede optar por una poltica conservadora, de cambios mnimos y parches, para salir del paso e ir tirando unos aos en un clima de inestabilidad creciente y disfuncionalidades y flojera estructural.

A la vista de ambas opciones y sus resultantes previsibles, uno se inclina por la primera de ellas, pero teniendo en cuenta que una reforma consistente y global exige amplio consenso, y por tanto, el poner fin a la lgica estrecha, camorrista y decadente de la lucha encarnizada por la conquista del poder entre los partidos, as como comenzar a articular pactos y acuerdos bsicos reformistas entre viejos y nuevos actores de un drama poltico mucho ms complejo que el anterior.

 

PRIMERA FASE: NUEVOS EQUILIBRIOS LOCALES Y AUTONMICOS.

 

Los actores polticos que compartan el mapa estratgico diseado lneas arriba han de ser conscientes de la necesidad de regenerar la vida poltica local y autonmica, para sanear la corrupcin galopante y generar al mismo tiempo un marco de estabilidad, en el contexto de unas elecciones a Cortes futuras que permitan introducir reformas constitucionales que impidan un derrumbe del Rgimen. Derrumbe que conducira a un retroceso de las condiciones de vida de los espaoles y a una fragilidad e inestabilidad polticas globales, que nos aislaran por largos aos del contexto europeo y destruiran el desarrollo poltico y econmico del pas.

Partiendo de este enfoque, y en un contexto de probable fragmentacin del sistema de fuerzas polticas, parece evidente la necesidad de un clima general de acuerdos multidireccionales, en el que se tratara de crear y articular un amplio bloque de fuerzas reformistas, decididas a luchar contra la corrupcin y a favor de la gobernabilidad y la reforma del sistema.

Por tanto, partiendo de estas condiciones iniciales, la fijacin de acuerdos y coaliciones de gobierno habra de orientarse hacia aquellos actores dispuestos a realizar estos grandes objetivos: saneamiento, gobernabilidad y reforma, sin pactos excluyentes en contra de nadie que los asuma sin ambiguedades y reservas.

Si estas condiciones se asumen y pactan, con frmulas y calendarios que no dejen resquicios abiertos a la mentira, la manipulacin y la retrica tramposa, lo lgico y obligado sera facilitar el gobierno del partido ms votado, en Ayuntamientos y Comunidades Autnomas, facilitando un clima de cooperacin, atencin al inters general, y aproximacin a unas elecciones a Cortes Generales que abrieran una legislatura dedicada a la Reforma Constitucional, a la reforma y dinamizacin del modelo econmico, y a la construccin de un nuevo clima cultural saneado y creativo y de un sistema educativo renovado en Espaa.

 

 

SEGUNDA FASE: UNA LEGISLATURA PARA LA REGENERACIN, LA REFORMA Y EL DESARROLLO.

 

Este habra de ser el objetivo para el prximo perodo, una legislatura para el cambio. Pero para posibilitarlo, se debera abrir ya el debate sobre las reformas constitucionales, socioeconmicas, culturales y educativas, a fin de que no se nos escape nuevamente de las manos la oportunidad de Regenerar el sistema y salir del caos creciente actual.

A pesar de nuestras deficiencias y patologas como pas, no nos faltan economistas, psiclogos, pedagogos e intelectuales que podran disear las futuras reformas. Habra que pedirles asistencia responsable para elaborar este diseo.

Por lo que se refiere a las reformas polticas e institucionales, hace aos que defiendo casi en solitario su necesidad.

Entremos en su anlisis:

 

1.- LA REFORMA ELECTORAL.

El sistema electoral actual produce diversas anomalas: la primera es la de que existe una enorme desigualdad en la fuerza del voto de los individuos, pues en unas zonas los Diputados salen elegidos por muchos menos votos que en otras; en unas, un Diputado vale x votos, mientras que en otras, cada Diputado necesita x por y votos para resultar elegido. En general, valen ms los votos de los ciudadanos de los territorios despoblados que los de los territorios poblados.

En segundo lugar, la concentracin de las candidaturas de algunos partidos regionales en este mbito territorial, sin presentarse en el conjunto del territorio nacional, junto con el tamao reducido de algunas circunscripciones provinciales, les lleva a monopolizar la representacin de las provincias pequeas, en detrimento del carcter tericamente proporcional de la frmula electoral, transformando el sistema en casi mayoritario en estas zonas.

En tercer lugar, el hecho de que las circunscripciones sean provinciales, y que la presentacin de las candidaturas se realice mediante listas cerradas y bloqueadas, hace que la capacidad de eleccin de los electores se reduzca, al votar a listas de partido con desconocimiento de las personalidades de los candidatos, que, por consiguiente, dependen para ser elegidos de la sumisin a la cpula del partido del que forman parte y no de sus mritos o demritos en la representacin de los ciudadanos, reduciendo o destruyendo los vnculos de responsabilidad ante ellos.

En cuarto lugar, este carcter semiproporcional de la frmula electoral tiende a producir un sistema de partidos de bipartidismo imperfecto, que hasta ahora funcionaba con bisagras nacionalistas orientadas al desmantelamiento del sistema y a la satisfaccin de intereses locales irresponsables ante el inters general.

La continuacin de la vigencia de este sistema, por las consecuencias mencionadas, producira efectos destructivos para el pas, por lo que se hace urgentemente preciso sustituirlo por otro alternativo.

La alternativa ms adecuada, a mi juicio, sera la de un sistema mixto, predominantemente mayoritario, de distritos uninominales en funcin de la poblacin, repartiendo trescientos escaos a otros tantos distritos de aproximadamente ciento y pico mil electores cada uno, complementado con una circunscripcin nica nacional de cincuenta escaos, asignados a listas de partido en funcin de los votos obtenidos por cada partido en el conjunto del pas, a los que se hubieran restado los ciento y pico mil votos obtenidos en cada distrito en el que dicho partido hubiera obtenido representacin.

Este sistema mixto servira para dar representacin a los partidos minoritarios que no hubieran obtenido tepresentacin en los distritos uninominales.

Sin haber hecho todava ningn ensayo de simulacin estadstica de un sistema como ste, intuyo que dara lugar a un parlamento con una mayora clara, con uno o varios partidos minoritarios y potencialmente capaces de constituirse en mayora en las siguientes elecciones.

 

2.- LA REFORMA DEL ESTADO AUTONMICO.

 

El diseo y posterior despliegue del Estado autonmico se hizo sin criterios claros de cul habra de ser la estructura del Estado resultante al final, producto a trancas y barrancas de tirones contrapuestos durante el proceso constituyente, y resultante de la bsqueda de legitimacin del proceso en una situacin postfranquista que otorgaba una sobrelegitimacin desproporcionada e injustificada a los nacionalistas, a los que se intentaba satisfacer con concesiones descentralizadoras que se pensaba dejaran de ser necesarias a medida que se fuera avanzando en el proceso de descentralizacin.

La resultante institucional fue un modelo abierto y no estable; un Senado mal hecho; un Estado tan descentralizado o ms que los Estados federales pero que no era federal y no osaba atender a la lgica del "autogobierno en la periferia y gobierno compartido en el centro" caracterstica de los mismos, lo que lo llev a la perversin, la centrifugacin de competencias esenciales y la ausencia de mecanismos y controles de coordinacin e integracin.

La resultante cultural fue la deslegitimacin del Estado y la Nacin, el irredentismo y fundamentalismo crecientes de los etnicismos "nacionalistas"?, el privilegio territorial y tnico valorado como caracterstica positiva del rgimen, la corrupcin y despilfarro locales, la estimulacin de las conjuras sediciosas que hoy estallan, y la debilidad del Gobierno central, incapaz de mantener la vigencia de la Constitucin y la Ley en el conjunto del pas.

En la actualidad, y como resultado de todo ello, en el Pas Vasco y Navarra existe una situacin de privilegio econmico y social; la Constitucin, las leyes y las sentencias han dejado de aplicarse en Catalua; el Estado carece de competencias esenciales en diversas Comunidades Autnomas, en las que su debilidad es tal que resulta incapaz de mantener la vigencia del Estado de Derecho; el castellano ha perdido su status de lengua cooficial en las instituciones y el sistema educativo, violndose de este modo los derechos fundamentales de la poblacin de los territorios bilinges; el Senado es un cementerio de elefantes y no una cmara de representacin territorial e integracin de la diversidad; los medios pblicos y privados subvencionados de comunicacin bombardean con propaganda asfixiante y monoltica propugnando la sedicin; la escuela se ha transformado en una instancia de adoctrinamiento y propaganda para la sedicin y desmembracin del Estado y la Nacin; un sector de los polticos y autoridades autonmicas conspiran pblicamente para cometer sedicin, sin que ni jueces ni fiscales acten, prevaricando abiertamente; los partidos principales de mbito nacional traicionan su obligacin de cumplir y hacer cumplir la Constitucin y las leyes llegando a pactos y acuerdos explcitos o tcitos con los sediciosos...

En sntesis: el Estado Autonmico se ha pervertido y constituye un atentado contra la Constitucin y la unidad de Espaa. Es preciso reformarlo urgentemente para evitar el derrumbe del rgimen constitucional y la transformacin del sistema poltico en un Estado fallido, sometido a rupturas balcanizantes y ataques exteriores ante su situacin de debilidad.

 

3.- LA REFORMA DEL PODER JURISDICCIONAL.

 

El poder jurisdiccional, atascado por falta de recursos, leyes procedimentales obsoletas y dependencia de los partidos polticos en sus instancias superiores, que lo hacen lento, ineficaz y dependiente, necesita una reforma urgente que restablezca el Estado de Derecho y lo salve de constituir una caricatura kafkiana de una Justicia en la que los ciudadanos comienzan a dejar de creer.

 

En fin, para mi estas son las reformas urgentes que deberan empezar a debatirse y aplicarse en la prxima legislatura. Su aprobacin exige amplios acuerdos y una dinmica de consenso diferente de la camorra permanente de la actualidad.