EL POR QUÉ DEL MANIFIESTO

 

Luis Bouza-Brey, 3-2-08

 

 

El sentimiento de asombro e indignación se van adueñando de mi cada día que pasa, y me pregunto:

 

¿Cómo es posible que un Gobierno que se ha equivocado tanto y en tantas cosas fundamentales durante la legislatura que finaliza, pueda ser reelegido para continuar caminando en la misma dirección? ¿Se ha vuelto loco el país?

 

De estos sentimientos y preguntas nace este Manifiesto, que se propone analizar los errores del Gobierno Zapatero y las consecuencias nefastas para el país que tendría la consumación de sus políticas durante los próximos cuatro años.

 

Y mi respuesta a las dos preguntas anteriores es que sí, que el país se ha vuelto loco, a consecuencia de la perversión mentirosa y demagógica del sistema democrático, puesta en práctica por la mayoría de los medios de comunicación, ayudados por la traición a la verdad de numerosos creadores de opinión que articulan la opinión pública. Por eso el país se ha vuelto loco, sin ser capaz de desvelar las capas de mentira gubernamentales, mediáticas e intelectuales que corrompen la democracia. Por eso el país camina ciego hacia la reproducción de la demencialidad gubernamental, reforzada por el anacronismo de IU y el  delirio de los nacionalismos periféricos.

 

Todos ellos nos empujan hacia el basurero de la Historia, nos conducen a un retroceso hacia el sectarismo antidemocrático, el anacronismo de los privilegios feudales, y la ruptura con los principios de libertad, igualdad y solidaridad en que se fundamentaba la Constitución, violada con nocturnidad y alevosía por esta coalición de particularismos miopes.

Por eso creo que es necesario hacer llegar a la opinión pública la necesidad de dar un giro a la política del país, para acabar con la pauta constante y creciente de cesión de los dos grandes partidos nacionales ante el nacionalismo periférico. Porque los límites ya se han sobrepasado, porque el nacionalismo soberanista destroza el Estado y la igualdad entre los españoles, y ataca la libertad en cada una de las sociedades que gobierna. Porque consumará la imposición del monolitismo antidemocrático si el Gobierno sigue traicionando sus deberes constitucionales para seguir en el poder.

 

Por eso creo que el 9-M nos jugamos la libertad y la democracia y que los que somos conscientes de ello debemos despertar a la opinión con los medios a nuestro alcance, a fin de presionar a los dos grandes partidos ---o al menos al PP, de momento--- para que se comprometan a rechazar el chantaje soberanista anticonstitucional e iniciar nuevas políticas para defender el Estado.

 

Y la única política posible para corregir el rumbo es crear una nueva relación de fuerzas que impulsen otra vez a España hacia la libertad. El instrumento imprescindible para ello es un GRAN ACUERDO O PACTO NACIONAL entre PP, UPyD, y un PSOE regenerado. Pero hay que impulsar que el PP se defina en esta dirección, porque si sigue pecando de prudencia y miedo a arriesgar perderá las elecciones, por no hacer un diagnóstico correcto de la situación proponiendo esta solución a los electores.

Porque la reedición de un pacto con los nacionalistas por parte de ZP o de Rajoy consumaría la ruptura definitiva del Estado y hundiría la democracia.

 

Este es el por qué del manifiesto cuyo apoyo les solicito.