A DÓNDE HAN IDO LOS VOTOS DEL PSOE Y POR QUÉ EL PP APENAS LOS HA CAPITALIZADO

 

Informe de Carlos Sánchez en "El Confidencial" del 22-11-11

Por su interés y relevancia he seleccionado el informe que sigue para incluirlo en este sitio web.

 

 

Nunca ha sido más cierto el viejo aserto que dice que las elecciones nunca las gana la oposición, sino que las pierde el Gobierno. Y un análisis detallado de los resultados del 20-N lo refleja con toda nitidez. Hasta el extremo de que todas las fuerzas políticas han metido la cuchara en el plato electoral del PSOE, que con sus 6,97 millones de votantes está cerca de la inanición política para un partido con voluntad de Gobierno.

 

¿Y quién ha metido más la cuchara en el plato del PSOE? Pues sin duda que la abstención. El 30,5% de los electores socialistas que acudieron a votar en 2008 (1.309.882 ciudadanos) no lo hizo el 20-N.

 

Unión Progreso y Democracia (UPyD), el partido de Rosa Díez, ha sido, sin embargo, el partido que más se ha beneficiado de la debacle socialista. En términos agregados, es decir contando todas las circunscripciones electorales, el trasvase de votos del PSOE hacia UPyD ha sido equivalente a nada menos que 834.163 votos. O lo que es lo mismo, uno de cada cinco votantes socialistas, el 19,3%, se ha ido al partido de Rosa Díez. Se aclara, de esta manera, el viejo debate sobre a quién perjudica más la consolidación de UPyD. Está claro que al PSOE y, en mucha menor medida, al Partido Popular.

 

El derrumbe socialista ha tenido otro gran beneficiado: Izquierda Unida, que con sus 11 diputados ha arrancado 710.864 votos al Partido Socialista. O dicho en otros términos, el 16,5% de los votos que ha perdido el PSOE respecto de 2008 han ido a la coalición liderada por Cayo Lara. Convergencia i Unió (CiU), igualmente, ha sacado partido al retroceso socialista. En concreto, en 234.836 votos, lo que supone que se ha ‘comido’ el 5,4% del respaldo electoral que tuvo Zapatero hace casi cuatro años.

 

El trasvase de votos -muy superior al de otros comicios- también ha beneficiado al Partido Popular, que ha ganado votos donde los ha perdido el PSOE. Sobre la base de los datos publicados por el Ministerio del Interior, el 12,8% de los antiguos votantes socialistas (552.683) ha ido a parar al partido de Mariano Rajoy.   

 

En total, esto supone un trasvase del PSOE hacia otras fuerzas políticas equivalente a 2.332.546 papeletas, a lo que hay que sumar los nuevos abstencionistas (1.309.882 votos), lo que supone el 84,4% de los votos perdidos por el PSOE. El resto, hasta el 100%, se ha ido a pequeñas formaciones como Equo (215.776 votos) o Compromis-Q (125.150), que también se han beneficiado de la debacle socialista.

 

Los datos pormenorizados muestran cómo el PP sólo ha recogido muy parcialmente el derrumbe del PSOE en sus principales feudos, en particular Cataluña y Andalucía. En el primer caso, el PSC ha perdido nada menos que 769.588 votos respecto de 2008, pero el Partido Popular ha visto como ‘engordaba’ su hucha de papeletas en 105.329. En Andalucía, la ‘cosecha’ ha ido mejor para los intereses del partido de Rajoy. El PSOE se ha dejado 751.433 votos, pero el Partido Popular ha visto aumentar su electorado en 260.267 papeletas.

 

La ‘pinza’ funciona para Izquierda Unida

 

Esto quiere decir que las dos terceras partes de los votos del socialismo andaluz se han ido a la abstención o a otras fuerzas minoritarias, principalmente Izquierda Unida. La coalición de Cayo Lara también se ha beneficiado de la derrota socialista en Extremadura, y en contra de quienes pensaban que el hecho de que dejara gobernar al PP en la región le iba a pasar factura, lo cierto es que ha ocurrido todo lo contrario. IU en Extremadura prácticamente ha duplicado los votos, hasta los 37.700.

 

Pero donde se observan más nítidamente las dificultades del PP para captar voto procedente del PSOE es en Madrid, donde los socialistas han perdido nada menos que 526.741 votos. Sin embargo, el Partido Popular no sólo no ha mejorado sus resultados en números de votos (aunque paradójicamente haya ganado un escaño), sino que ha perdido electores. En concreto, 29.116. En este caso, el gran beneficiado del derrumbe socialista es UPyD, que ha ganado 214.027 votos en la región respeto de los resultados de 2008.

 

Algo parecido ha sucedido en Castilla-La Mancha, donde el Partido Socialista ha perdido 183.353 votos -la tercera parte de su electorado-, pero el PP ‘sólo’ ha sido capaz de sumar 56.988 nuevas papeletas. Lo mismo ha ocurrido en la provincia de Sevilla -el último bastión del PSOE-, donde los socialistas han perdido 184.901 votos, pero el PP ha aumentado su respaldo en 69.903 papeletas. Ha capitalizado una de cada tres, el 38%, de los votos perdidos por el Partido Socialista.

 

En términos absolutos, donde más ha avanzado el PP ha sido en Andalucía (260.267 nuevos votantes), Cataluña (105.329), Canarias (96.069) y Castilla-la Mancha. En doce de las diecisiete comunidades autónomas, el Partido Popular ha sido capaz de aumentar su número de votos pese al ligero incremento de la abstención, pero en algunas lo ha hecho con porcentajes pequeños: 756 votos más el País Vasco, 1.468 más en La Rioja o 3.957 más en Castilla y León. En el resto ha retrocedido la cantidad de papeletas ‘populares’.

 

A destacar el hecho de que el PP se ha beneficiado en algunas circunscripciones de la derrota socialista de forma indirecta. Tanto en la Comunidad Valenciana como en la de Madrid, el Partido Popular ha perdido votos, pero ha ganado escaños al beneficiarse del descalabro socialista y al disfrutar una ley electoral que favorece a los dos grandes partidos y perjudica a la tercera y cuarta fuerza de ámbito nacional.